viernes 3 de julio de 2009

El Gato, la gripe A y el pánico


Kent Brockman: -Los crímenes del Gato son los más monstruosos de la historia de Springfield. No decimos que el ladrón sea un fenómeno como el Hombre Lobo, pero bien podría serlo. Profesor Cocoon, ¿diría usted: "deben entregarse al pánico"?
Profesor Cocoon: -Yo diría que sí. (Los Simpson. Capítulo 11, temporada 5.)
El que encuentre un canal en el que no se está hablando de la gripe A, por favor, que me llame.
Todo en los últimos días parece rondar la enfermedad, temida por todos; pensar que hace unas semanas, cuando los que la sufrían eran mexicanos, nadie parecía preocuparse. Pero ahora veo una cuestión curiosa: parece que todos se preocupan muchísimo por la gripe porcina -por lo menos, así lo muestran los medios: se agotan barbijos, alcohol en gel -¿y eso qué es? ¿quién conocía su existencia hace quince días?-, en algunos lugares la gente ya está acopiando comida y medicamentos... Parecería que se viene el caos.
Pero después uno sale a la calle y ve una postal totalmente diferente. Ayer, al ir a la facultad, me propuse contar cuánta gente llevaba barbijo. En el ómnibus, una chica subió embarbijada y se sentó adelante, bien lejos de los que veníamos atrás; en la facultad, vi a dos personas usándolos, aunque una de ellas lo tenía bajado; y, otra vez en el centro, vi a una pareja que los vestía con una cara de miedo terrible. En total, cinco personas. Y eso que estuve en el centro y en la facultad -¿no era que adelantaban las vacaciones por eso?-. ¿Entonces dónde están los barbijos que ya se agotaron en todas las farmacias?
Aquí parece que entramos en pánico de una forma muy especial: miramos feo cuando alguien tose, pero no vamos a dejar de salir a bailar, ir a fiestas, ir a la cancha, ir al shopping...

1 participaciones:

don carlao dijo...

me gusta como lo encaras al tema. yo vivo las mismas sensaciones